Las Cenizas del Imperio

Cinco años han pasado desde la guerra del fin de los días que supuso la derrota de Kogen. Hymukai aún se está recobrando de tan devastadora época. El palacio Imperial ha tenido que ser reconstruido por completo después de la batalla final adaptándose a la nueva forma de gobierno y a la presencia permanente de representantes de todos los clanes.

El nuevo líder de Hymukai, el Shogun, gobierna las islas del Dragon junto a sus dos consejeros, ambos tres forman una triada imposible de imaginar unos años atrás pues cada uno viene de un clan distinto. 

Después de la gran purga, Kuge ha reconocido a los Hattori como clan independiente proporcionándoles tierras y asegurando su desvinculación del clan. Ahora Hattori opera de manera independiente para aquel que esté dispuesto a pagar sus servicios siempre y cuando su causa les parezca “justa”.

La gran guerra civil Sohei ha devastado el clan, las sectas están más distanciadas que nunca y la ardua decisión de qué hacer con sus hermanos caídos divide aún más a los Sohei. La supervivencia del clan pende de un hilo.

Otokodate disfruta de su nueva posición como gran clan de Hymukai y acoge bajo su ala a los Namban, ya establecidos en las islas Dragón con un gran puerto cedido por los Otokodate, su presencia estos últimos años se ha multiplicado y han empezado a construir extraños edificios a los que llaman “Iglesias”.

Dado el importante papel Wako en la batalla final contra Kogen, el Shogun les ha cedido la isla de Shonagai como territorio propio y reconocido, y sus barcos se encargan de las rutas marítimas de Hymukai, dejando a los Otokodate la exclusividad de las rutas terrestres y firmando con estos un pacto de no agresión. Nadie cree que dure mucho…

Aun con la derrota de Kogen la gran brecha creada en Kaidan no ha sido cerrada, a dia de hoy las provincias de Îdo y Murasame son tierras malditas llenas de corrupción donde los Kuroi-te campan a sus anchas esperando a que alguien tome el poder de este demoníaco ejército.

Con el imperio en ruinas y por orden del Shogun, Buke se ha levantado como el protector de las islas y los restos de su ejército se encargan de velar por la seguridad de los habitantes de Hymukai. A los demás clanes no les acaba de gustar esta situación pero acatan el mandato del Shogun.

El despertar de Kogen atrajo la mirada del mayor imperio que jamás ha pisado estas tierras. El imperio de Katai llegó meses después de la derrota de Kogen y se encontró un reino en ruinas. Aun con Kogen derrotado no quisieron marchar hasta asegurarse que el mal estuviera totalmente erradicado. Con ese pretexto construyeron una enorme fortaleza marítima en las costas de la provincia de Kanagawa y se hicieron con el control de la misma expulsando a todas las familias que alli vivian.

El Shogun cuya prioridad es la reconstrucción de Hymukai poco puede hacer ahora mismo contra el gran imperio de Katai, y ha mandado varios diplomáticos para firmar un tratado de paz. Sabe que solo está ganando tiempo, pues en algún momento los clanes de las islas Dragon deberán enfrentarse al ejército inmortal de Katai…